Corresponde a la edición del 17 de Mayo de 2008.
Sra. Pocha Furt

Una incansable trabajadora de la cultura

Homenaje a "Pocha" Furt

El mismo fue organizado por la Comisión de Homenaje a "Pocha" Furt y la Comisión de Educación, Cultura y Deportes del Honorable Concejo Deliberante de Luján, y se realizó el sábado 10 de mayo, en la Asociación Cultural y Biblioteca Ameghino.

Desde su trabajo cotidiano e ininterrumpido, sirvió a la cultura de Luján y de la Nación, convirtiendo a la Estancia Los Talas en un centro de atracción de estudiosos e investigadores universitarios del país y del exterior.

Dedicó gran parte de su vida a cuidar, mantener, preservar, promover y difundir los valores históricos de Los Talas (...)".

En el acto se dio lectura a la declaración Nro. 2 del Concejo Deliberante en la cual se la nombra a la Sra. Celia Etelvina Furt de Rodríguez, "Hija dilecta de la ciudad de Luján" y se oyeron las palabras de los Dres. Fabián Migueliz y José Ignacio García Hamilton.

Sobre ella y su trabajo, el Dr. Néstor Fabián Migueliz dijo: "Hace 55 días, el 5 de marzo, Pocha Furt me contestó una carta electrónica, contándome sobre proyectos y logros respecto del archivo Alberdi de "Los Talas". Se la leía exultante: cuenta que ya estaba en prensa El Crimen de la Guerra, que saldrá pronto "La Gata Parda", que ya le habían entregado el epistolario Alberdi-Benites, tres tomos hechos por la Academia de Historia Paraguaya, la Universidad Nacional de San Martín y la Biblioteca Furt. También, que se trabajaba con la correspondencia Alberdi-Villanueva. Me reta un poco al final: no nos visita Migueliz!, me dice.

En fin, son pormenores que mostraban que se ponía en marcha esa maquinaria que supo Pocha mover: conseguir el interés de sectores públicos y privados para cumplir con el legado paterno.

Encontró en Ricardo, el mejor "socio papelero" para las labores de mantención. Ricardo, su esposo, fue quien se ocupaba de los libros, de darlos vuelta, uno por uno, encargándose manualmente de los tratamientos antiinsectos y antiplagas.

La propia "Pocha" clamaba coherentemente en 2001 -con la indudable vocación concientizadora- por una decisión política del sector público para hacer frente al que llamó, por entonces, "el monstruo que se nos viene encima".

No se refería a Los Talas y su acervo: se refería -con eso del "monstruo"- al maravilloso abanico que se venía para el futuro: todas las posibilidades investigativas y de eventuales publicaciones que podrían derivar del tesoro guardado en la estancia.

"Pocha" y Ricardo desoyeron tentadoras ofertas de centros y universidades extranjeros, "abrieron" la documentación a la consulta de estudiosos e investigadores. Alguna "mano" llegó después, como hemos visto, por el lado de la Universidad Nacional de San Martín.

¿Qué no hicieron ambos para cuidar, conservar, promover, difundir, acrecentar; en definitiva, preservar los volúmenes, demás documentos y testimoniales elementos custodiados en la estancia ?

Domingo Buonocuore dice de ella que resulta "devota y fiel como una Efigenia, es la guardiana de los libros y papeles del autor de sus días y vela celosamente por su alta memoria".

En mi breve paso por la función pública -hace ya unos años- propuse, sin suerte, a las autoridades parlamentarias del Senado federal, la celebración de dos convenios para el relevamiento documental y la eventual publicación de archivos. Dos tenían que ver con Luján: uno destinado al archivo Alberdi de "Los Talas", el otro, destinado al archivo de Don Federico Fernández de Monjardín.

La vida continúa también para ella; es esposa, madre, abuela y bisabuela. Edita proyectos que su padre no logró plasmar. No deja de atender otros compromisos, vinculados siempre con las mismas afinidades familiares.

Pero quiero detenerme puntualmente en el Museo Histórico, especialmente a partir de que a Don Jorge Furt le toca suceder -nada menos- que a Don Enrique Udaondo en la dirección. Interviene en la fundación y preside la Asociación Amigos del Museo Provincial, el mismo cuyos patios recorrían sus hijos, como bien me recuerda Isabela. Y tiene una activa participación en el voluntariado, precisamente en momentos oscuros en donde el disenso y la diversidad no eran bien vistos".

"Destaco otro momento y en ésto tengo fiel testigo a la Lic. María Teresa Tartaglia de Silvano _continuó-, en ocasión de las terribles inundaciones que azotaron a nuestra ciudad, en distintos períodos, Pocha ofreció inmediatamente "el formidable marco histórico cultural del siglo XIX" de "Los Talas" para la realización de eventos en procura de recursos y fondos para el célebre Museo. Y allí tuvieron lugar exitosos desfiles y muestras, jornadas y congresos.

A las obligaciones del legado paterno, supo "Pocha" sumarle, con aguda inteligencia, sus dotes insustituibles de magnífica y delicada anfitriona.

Así la conocí, mostrándome orgullosa, habitación por habitación, los testimonios de la ropa y la moda de sus antepasados.

Hacia fines de 1998, recuerdo vivamente el final de un congreso internacional del Parlamento Cultural del Mercosur, Parcum, que sesionaba en Buenos Aires.

Se me consulta: UN LUGAR TIPICO BONAERENSE, REPRESENTATIVO DE LO NUESTRO...!, para agasajar a las delegaciones visitantes. Yo tengo el lugar, dije, y hablé inmediatamente con Pocha: el encuentro incluyó delicias gastronómicas criollas, auténticamente representativas de nuestras costumbres alimenticias- el asombro de legisladores nacionales y demás funcionarios del Uruguay, Chile, Brasil, Paraguay y Bolivia, por el maravilloso entorno del lugar y por la espontánea calidez de la anfitriona. Pocha organizó un magnífico asado, y preparó personalmente la serie de postres (ella hizo ese delicioso y gigante "flan de huevos", con un caramelo exquisito), que dejó más que satisfechos a los legisladores visitantes.

Si Doña María Adela Luchetti de Monjardín viviera y estuviera aquí, con nosotros, seguramente escribiría un nuevo capítulo de "Luján y su gente". Lo titularía "los fieles continuadores" e incluiría allí a Pocha y a Ricardo".

En el final de su alocución, Migueliz expresó: "La familia Rodríguez Furt vive en su pequeño escorial pampeano, rodeados del entorno jerarquizado que les legó Don Jorge Martín Furt.

Ahora Pocha nos deja, muy sutil en su manera pedagógica, muy directa en su didáctica, su enseñanza y compromiso: la tenacidad ejemplar de su conducta, que debe enorgullecer a sus descendientes, a nuestros convecinos y a la Argentina toda.

Y hoy, en estos mismos instantes en que estamos homenajeándola, Pocha seguramente recitará conjuntamente con él, estas palabras señeras escritas por su padre, Don Jorge Furt, acompañada en fraterno coro con su hermano Jorge Mariano, con Etelvina, su hija, y con su compañero Ricardo.

"... Y ENTENDI COMO, PARA EXPRESAR EL MUNDO QUE UNO LLEVA ADENTRO, SE REQUIERE LA CALMA Y LA SEVERIDAD DE UNO PARA CONSIGO, Y QUE CUANDO ESA EXPRESION NO SALE DE ADENTRO, NADIE PUEDE TRAERLA DE AFUERA.

ES LA VOCACION DE CADA ARTISTA, ENIGMATICA, PERO CIERTA COMO EL DESTINO, COMO LA VIDA, COMO LA MUERTE".

Jorge Martín Furt (Carta a Arturo Marasso, recordando años jóvenes en Italia)