Corresponde a la edición del 8 de Diciembre de 2007.
El encuentro en el Rotary Barnech unió las palabras de tres instituciones de bien público

Visitando a la gente del Rotary Barnech

Encuentros productivos

sin dudas que cuando la gente solidaria se encuentra, se magnifican los valores humanos, se enaltecen las ganas de hacer, se acercan aún más los sueños y se cerciora el corazón de que existen quienes laten a la par y que el camino -por más largo y dificultoso- puede ser fructífero y lleno de las emociones de los lo gros, esos que además de las satisfacciones personales, alivian, ayudan y alegran a los demás. Tal es el caso de los mismos integrantes de las diversas instituciones de bien público con que cuenta nuestra ciudad, que se han encontrado en un determinado momento de esta vida y han decidido aunar esfuerzos en pos de estos logros solidarios, pero además, esas personas, deciden los encuentros con otras que bajo la organización de distintas instituciones están en el mismo camino y aunque quizás sean otros los destinos puntuales para sus actividades, la esencia, sin lugar a ningún tipo de dudas, es la misma.

En la primera semana del mes de noviembre que acaba de terminar, la gente del Rotary Club «Juan B.Barnech» recibió con total agrado la visita de integrantes de otras dos instituciones reconocidas en nuestra ciudad. La primera -de una extensa trayectoria-, el Servicio de Auxiliares Voluntarias del Hospital Nuestra Señora de Luján, como así también al Hospice Madre Teresa, entidad relativamente nueva, pero ya con pasos muy firmes entre esta comunidad.
La gente solidaria, en plena charla

Por la primera institución se hicieron presentes las Señoras Hemilce Monroy de Oloriz, Amalia Guilhov de González y Leticia Gallo de Peláez, quienes relataron a los miembros del Rotary anfitrión, detalles de sus actividades dentro del nosocomio local en pro de los pacientes que concurren al mismo y a la vez, hicieron hincapié en su servicio de Flores de Vida, el cual es la fuente principal de ingresos, con cuya recaudación adquieren los elementos y materiales que están a su alcance y que tanta falta le hacen a la gran cantidad de pacientes de escasos recursos.

Pero la visita se completó con la gente del Hospice Madre Teresa, del cual concurrieron a este encuentro Gastón Colaprete, Fabiana Catania, Teresa Savage y Luciana Isacchi, los que ofrecieron sus palabras relatando esta labor en la que apuntan a los cuidados paliativos de los pacientes terminales y sus familiares.

Un encuentro productivo. Una manera de sentirse acompañados. De saber que los caminos por los que estas instituciones transitan, esencialmente son idénticos y a la par. Una manera de saberse en marcha al igual que otros y de compartir esta sublime experiencia de la solidaridad.

Lili Ricciardulli